Desde comienzos del siglo XX el cooperativismo es tema de discusión en Costa Rica. La primera cooperativa de la cual se tiene referencia se fundó en 1907 y se llamó “Sociedad Obrera Cooperativa” integrada por artesanos preocupados por la comercialización de los artículos básicos de consumo.
En los años posteriores se crearon, hasta 1943, cerca de 23 empresas cooperativas que ofrecieron sus servicios, principalmente, en áreas como el crédito y el consumo. Todas estas iniciativas tuvieron una vida muy corta debido, según Oscar Aguilar, a cinco factores: ausencia de educación cooperativa, falta de capital y crédito, carencia de buenos sistemas administrativos, inexistencia de una legislación adecuada y condiciones político-económicas difíciles.
Fue hasta 1943 que en el país existe legislación sobre el cooperativismo, merced a la promulgación del código de trabajo. Ese mismo año nace en Grecia de Alajuela COOPEVICTORIA R.L., hoy la cooperativa activa más antigua de Costa Rica.
Durante 1947 surge COOPROLE R.L., conocida como Dos Pinos, hoy la cooperativa más fuerte del país. Esta cooperativa a la fecha tiene cerca de 1500 codueños o asociados.
Ese mismo año se estableció en el Banco Nacional de Costa Rica una sección para fomentar el cooperativismo, lo que le confiere un importante impulso. Para 1968 ya el sector cuenta con su propia ley (No. 4179) a la cual se le hicieron múltiples reformas con el paso del tiempo.
Cabe recalcar que el cooperativismo costarricense fue defendido principalmente por los socialdemócratas. De allí que encontrara apoyo en el Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales y posteriormente dentro del Partido Liberación Nacional (Séller, 1987:134).
Una de las reformas más importantes que vivió fue la creación del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (INFOCOOP) en 1973. El INFOCOOP es de las pocas instituciones públicas del mundo destinada a fomentar el cooperativismo. Con el INFOCOOP nace también el Consejo Nacional de Cooperativas (CONACOOP) cuya labor es esencialmente de integración, defensa y representación de todas las cooperativas del país.
Asimismo, el sector vio surgir otros organismos de integración tales como las federaciones (de cobertura sectorial) y las uniones (usualmente de cobertura regional). La primera federación que se fundó fue la Federación de Cooperativas de Caficultores (FEDECOOP) en 1962. En cuanto a las uniones, fue la Unión Nacional de Cooperativas (UNACOOP) la primera en existir.
Durante esos años el INFOCOOP pasó por una serie de transformaciones orientadas a su modernización, invirtiendo en áreas como la informática y la capacitación. También, como consecuencia del fortalecimiento de los procesos educativos, se dota de recursos materiales y económicos, al Centro de Estudios y Capacitación Cooperativa (CENECOOP RL.), mediante la Ley 6839 de1983.
Luis Alberto Monge fue un presidente convencido de las bondades del cooperativismo como instrumento de desarrollo. Durante su mandato (1982-1986) el sector tuvo un gran crecimiento pues pasó de 360 cooperativas activas al finalizar 1981 a 591 cooperativas para finales de 1986. Ello sin profundizar en el respaldo crediticio cooperativo para la agricultura, agroindustria, insumos agrícolas, consumo, electricidad, transportes, servicios y vivienda.
Contrasta, sin embargo, la década de los 90, un período realmente difícil para el sector. Al iniciar hay casi 400 cooperativas activas y al concluir se han disuelto cerca de 100 cooperativas, pese a que el número de asociados se incrementó.
Este fenómeno puede tener múltiples causas pero sin duda las dos más importantes son el impacto los ajustes estructurales y la crisis que se experimenta al concluir la década.
Sobre el Ajuste Estructural ya la ACI-Costa Rica decía en 1992: “El cooperativismo ha sido afectado multisectorialmente por el ajuste estructural (...) tanto el cooperativismo agropecuario, como el industrial y el de servicios muestran claros efectos en términos de ritmos de crecimiento, acceso a los recursos financieros, desarrollo tecnológico, capacitación de los recursos humanos, y retos comerciales” .
Por otro lado, la crisis de 1998 fue un cierre de siglo muy difícil para el sector. Ese año fueron intervenidos el Banco Federado (propiedad de FEDECREDITO R.L.) y BANCOOP R.L. También entraron en crisis de liquidez VIVIENDACOOP R.L. y COOVIVIENDA R.L.
Si bien el problema afectó a los sectores de Ahorro y Crédito y de Vivienda, los medios de comunicación generalizaron la crisis para todo el cooperativismo, mellando su imagen pública.
Con el X Congreso Nacional Cooperativo (celebrado en el año 2001) las cooperativas inauguran el milenio poniendo en su agenda temas como la identidad, la integración, la educación en valores y principios, así como el desarrollo empresarial y la incidencia integral en la política pública.
Hoy por hoy, las cooperativas están demostrando ya no solo su aporte histórico al desarrollo del país, sino su potencial como motor de la economía y el progreso nacional. Más de 400 cooperativas y cerca de 800 mil cooperativistas son prueba contundente de un sector que en constante crecimiento y superación.
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